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William Carlos Williams: Praxis poética 

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En los comienzos del siglo XX, el modernismo norteamericano se hizo una pregunta sobre la lengua y la tradición, específicamente sobre sus orígenes: ¿puede la lengua inglesa contener el espíritu americano? Con esto no se planteaba de plano si el inglés sería el idioma oficial, o si podría comunicar un futuro de altisonantes victorias bélicas, económicas y sociales. La esencia de la pregunta abarcaba si la lengua de Shakespeare, que había bajado de los barcos con los colonos, seguía siendo la adecuada para la tarea divina de nombrar las cosas de ese paraíso que día a día se iba construyendo.

Para William Carlos Williams, la mención en ese idioma amanerado, hacía referencia a un pasado ajeno a los hombres. Su postura ante la literatura estaba imbuida por el propósito de considerar la lengua norteamericana como parte de una tradición independiente. Con la convicción de abrazar la realidad bajo estas medidas, sus versos se distancian de artificios y barroquismos. Vencen la pretensión de convertirse en “clásicos”, reconociéndose eternos en la permanencia de las imágenes cotidianas de las que provienen.

ImageWilliams fue poeta y médico de Rutherford, New Jersey, lugar donde nació y practicó la medicina durante cuarenta años. Se calcula que atendió alrededor de dos mil partos a lo largo de su carrera. En su autobiografía menciona la reacción de la gente que admiraba su energía para dedicarse profundamente a la literatura (escribiendo no sólo varios libros de poemas, sino también ensayo y narrativa) y a la medicina. En seguida explica cómo considera que lejos de llevar dos trabajos, ambas tareas se sustentan y complementan en la relación médico-paciente: “El médico disfruta de la maravillosa oportunidad de asistir al verdadero nacimiento de las palabras… Nos hemos ido acostumbrando a un restringido abanico de expresión: la muchacha que acude titubeante y sin aliento a mi consulta, aún chiquilla bajo su ropa interior, y me pide que no deje entrar a su madre; el hombre que ha perdido la razón, todos dicen lo mismo… Nos damos cuenta de que, más allá de lo que todos decían, está lo que trataban de decir… El poema que cada uno intenta en verdad comunicarnos subyace en las palabras”. La práctica médica.

“No ideas salvo en las cosas”, “no ideas salvo en los hechos”. Estos son los versos de su poema épico, Paterson, donde se reconstruye un hombre, una ciudad y sus identidades bajo este nombre.

En la conferencia de Allen Ginsberg, La práctica poética de William Carlos Williams, se exponen estos versos como los ejes centrales de su filosofía. De esta manera, los objetos componen las imágenes y el poeta se vale de una mirada solemne, la mirada que es capaz de encontrar la poesía en el espacio circundante, de ver el árbol que ha estado durante años frente a él, plantado en la esquina de su calle. Sin embargo, no debe confundirse con un movimiento de ruptura con la cultura, pues la memoria está siempre activa y en relación con el entorno, más afuera que dentro de la cabeza del poeta.

To Mark Anthony in Heaven
 
This quiet morning light
reflected, how many times
from grass and trees and clouds
enters my north room
touching the walls with
grass and clouds and trees.
Anthony,
trees and grass and clouds.
Why did you follow
that beloved body
with your ships at Actium?
I hope it was because
you knew her inch by inch
from slanting feet upward
to the root of her hair
and down again and that
you saw her
above the battle’s fury-
clouds and trees and grass-
 
For then you are
listening in heaven.
A Marco Antonio en el cielo
 
Esta luz de mañana apacible
reflejada, cuantas veces,
en el pasto y los árboles y las nubes
entra en mi cuarto del norte
tocando las paredes con
pasto y nubes y árboles.
Antonio,
árboles y pasto y nubes.
¿Por qué seguiste
ese cuerpo amado
con tus barcos hasta Actium?
Espero que haya sido porque
lo conocías palmo a palmo
desde la punta de los pies, subiendo
hasta la raíz de su pelo
y bajando otra vez y
lo viste
por encima del furor de la batalla
nubes y árboles y pasto
 
Por eso ahora
estás escuchando en el cielo.

 

Este es uno de sus primeros poemas, escrito en 1912. En él, la historia de Marco Antonio llega con la luz de la mañana, los árboles, el pasto, siendo estos los mismos testigos silenciosos de la humanidad.

Marriage
 
So different, this man
And this woman:
A stream flowing
In a field.
Matrimonio
 
Tan diferentes, este hombre
Y esta mujer:
Un arroyo fluye
En la llanura.
Complete Destruction
 
It was an icy day.
We buried the cat,
then took her box
and set match to it
 
in the back yard.
Those fleas that escaped
earth and fire
died by the cold.
Destrucción absoluta
 
Fue un día gélido.
Enterramos a la gata,
después cogimos su caja
y le prendimos fuego
 
en el jardín.
Las pulgas que se libraron
de la tierra y el fuego
murieron de frío.

 

En estos poemas, Williams se acerca cada vez más a la fluidez del habla que expresa lo cotidiano. Entre estas palabras se forma el sonido seco, directo y certero de la literatura norteamericana. La economía y concreción de fuerza en cada palabra va a ser la influencia principal que habrá lanzado este poeta a la segunda mitad del siglo.

ImageEzra Pound publicó un ensayo en 1928 titulado La posición del Dr. Williams. En él podemos apreciar, además del respeto y la amistad que los unían, detalles que revelan la actuación de su “praxis poética”. Tras relatar una historia referida por la madre del poeta, en la que se cuenta cómo en la niñez, un día, antes de ir al colegio, Williams se invirtió sus zapatos al calzarse, poniendo el zapato izquierdo en el pie derecho y viceversa, tras quedar desconcertado marchó así a la escuela. Lo asombroso del relato es que después de volver a casa, el niño pasó el día meditando sobre la cuestión. Pound resalta que este tipo de sensibilidad es única en “un país de gente inteligente, pasibles todos de una extroversión casi instantánea”. Es en esta cuestión donde abre un paralelismo entre sí mismo y Williams, revelando la naturaleza de sus poemas con base en la su carácter:

“Y a causa de esa sensibilidad mía, Williams, como autor, ha tenido considerable ventaja. Cada vez que le acomete el deseo de intervenir en algo que ve, esa voluntad o ese impulso no se concreta hasta tanto lo haya meditado a fondo, tomándose todo el tiempo que considere necesario. Donde yo veo bribones y vándalos, él ve sólo un espectáculo o un inexorable proceso de la naturaleza. Ahí donde yo mataría sin detenerme a pensarlo, él considera, rumia; y si su raciocinio lo conduce a la ira, su ira es casi inarticulada, apenas como para agregar matices a su estilo, pero permaneciendo enteramente dentro del ámbito de su arte. Con lo que quiero significar que es calificativa, contemplativa, que no lo confiere a actividades ni ultra-artísticas ni no-artísticas. Ezra Pound: Ensayos literarios.

Williams es un poeta que a través de la contemplación reunió el equilibrio para complementar distintas facetas de su vida y encausarlas todas, en una u otra medida, hacia la creación. Es quizá un concepto oriental pretenciosamente importado a Occidente bajo muchos aforismos. El más conocido puede ser el que dice “la poesía está en todos lados”, pero fuera del candor sonoro de esta frase, yace una extensa labor hasta empezar a vislumbrarla como chispazos entremezclados en el tiempo presente. El mejor ejemplo de esto está en una nota que le dejó a su esposa en la nevera y que, al día siguiente, después de releerla decidió incluirla en un libro de poemas.

This is just to say
 
I have eaten
the plums
that were in
the icebox
 
and which
you were probably
saving
for breakfast
 
Forgive me
they were delicious
so sweet
and so cold
Sólo para decirte
 
Que me comí
las ciruelas
que estaban en
la nevera
 
y que
tal vez
guardabas
para el desayuno
 
Perdóname
estaban deliciosas
tan dulces
tan frías

 

Por Rodrigo Marcano

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