Fronteras
Los Desterrados
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SUBJECT: CONTESTACIÓN DE UN DESTERRADO A UN CABALLERO DE ESTA ISLA. TO: Henry José Bolt Cullen,
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Estimado Henry, me apresuro a contestar tu correo del mes pasado. Repasar tus preguntas me ha llevado de la angustia a la enfermedad. Han sido muchos días de navegación, tormentas e insomnio. Me he visto, por demás, enfrentado a la plaga postmoderna conocida en la prensa e Internet como gripe porcina. Permanecí cuarenta horas, aproximadamente, varado en el puerto de Kingston. La fiebre generó sospechas en los guardias de frontera. Mi amigo el capitán González, poeta beodo propietario de El loco y la luna barco en el que mato tigres indecentes, reconoció que su maltrecho buque había anclado en Veracruz hace quince días. Fuimos sometidos a una estricta y aséptica vigilancia. La cuarentena, sin embargo, me permitió reflexionar. He tratado de atisbar comentarios razonables a tus planteamientos. Recuerdo que siempre te interesaste por las cosas de Venezuela. Me cuentas de tus días en Caracas, allá por los años ochenta y tantos, y tales remembranzas describen una ciudad que ya no existe. No sabría responder a muchas de tus interrogantes. No puedo improvisar la objetividad que sugieres. Aparentemente, sólo tengo un resfriado común. La doctora Yorkemorena fina del Hospital Nuttal Memorial me recomendó un cocktail de algo parecido al Teragrip que ha envuelto mi vista en gelatinoso bochorno. Me hospedo en el Morgans Harbour Hotel en Port Royal. No sé cuánto tiempo permaneceré en la ciudad. Una nube púrpura arropa el horizonte de Kingston. Aprovecharé la tempestad para inventar respuestas. Dices que deseas entender, en principio, la cuestión política. La verdad es muy simple, Henry: el llamado chavismo es un proyecto totalitario. Cualquier justificación de este despropósito no es más que mala literatura. Impera en estas tierras un totalitarismo bailable, un bingo incompleto, un absolutismo circense, una raza híbrida de tiranuelos y sicarios. Esta feria del mal gusto no aparece descrita en los ensayos de Arendt o Raymond Aron. La teoría, en este contexto, es inútil. No puedo satisfacer tu curiosidad de científico social ya que la realidad venezolana no se adapta a ninguno de los modelos que interpreta la lógica del mundo. Autores como Bobbio o Sartori preferirían alquilar pornos o ver un partido de fútbol de la segunda división italiana antes que perder su tiempo en teorizar sobre lo «inteorizable». Existe una expresión popular que, en gran medida, permite comprender la dialéctica criolla: en Venezuela impera la cultura del cogeculo. Este modismo vulgar, de explícitas alusiones, se aplica a la totalidad de la rutina y ha sido institucionalizado por el mal gobierno. En este país es legítimo afirmarparodiando el título de la novela de Sael Ibáñez que vivir atemoriza. La categoría sociológica que, jocosamente, he procurado explicarte sólo es visible para aquel que pertenece. Se trata de un volkgeist arraigado en el más íntimo y patético folklore. Hablas en tu correo de los trabajos de Enrique Krauze y Marc Saint-Úpery; citas, por demás, los clásicos ensayos de Picón Salas y Briceño-Iragorry. No he leído, con rigor, El poder y el delirio (Tusquets, 2008). Sólo pude ojear en fotocopia un fragmento: la conversación que Krauze mantuvo con Pino Iturrieta, Carrera Damas y Consalvi en las caminerías del Tamanaco, es un texto fresco en el que estos historiadores hacen alusión a los problemas de siempre. Lo de Saint-Úpery me produjo indigestión (El sueño de Bolívar. Paidós, 2007). El capítulo sobre Venezuela es un insulto: reduccionista, tendencioso y sensiblero. Recuerdo que lancé el libro por la borda al salir de las Azores. Desprecio a este tipo de autor por lo general, norteamericano o europeo que percibe América Latina como un laboratorio de simpáticas izquierdas en el que las más inútiles teorías político-sociales son puestas en práctica por equilibristas y gendarmes. Una de tus preguntas es, particularmente, complicada: ¿Qué estrategias utilizarán aquellos que ejerzan el poder cuando desaparezca la barbarie? ¿Qué tipo de administración se impondrá cuando caiga el gobierno del innombrable? No lo sé, Henry. Esté país es, a todas luces, impredecible. Te comentaré la teoría de nuestro amigo Inmanuel Barreto quien, como sabes, suele adoptar posiciones radicales. Suelo disentir de los excesos de Inma pero, en esta apreciación particular, hay un sentimiento que comparto. Dice el desterrado que la Venezuela democrática tiene una única forma de supervivencia: la supresión del ejército. Cito de memoria: Las Fuerzas Armadas han sido un cáncer inoperable, letal y paciente. Un gobierno civil y democrático sólo logrará consolidarse tras la demolición de los cuarteles. Fuerte Tiuna debe desaparecer; sus espacios deben ser convertidos en áreas verdes o, utilitariamente, podrían adaptarse para ampliar el colapsado sistema de autopistas. Inmanuel en ensayo inédito ha propuesto reeditar una versión minimalista del Pacto de Punto Fijo. Continúo la cita de memoria: el mérito de Betancourt, Caldera y Jóvito, entre otros, no estuvo en excluir del juego político a los tres o cuatro zopencos que sostenían el insulso Partido Comunista. La genialidad de aquellos adecos, copeyanos y afines pasó por neutralizar al despotismo militar. Mientras los demás países de América Latina confrontaban dictaduras salvajes, Venezuela logró consolidar un experimento democrático que, en sus primeros años, tuvo un desarrollo positivo y notable. Eso se pudo hacer gracias a este vilipendiado acuerdo civil, firmado en la residencia del Doctor Caldera, cuyo principal argumento se centraba en vulgarización del ejército. La democracia, por desgracia, tras ineficaces administraciones se vino abajo y las bestias de uniforme, paulatinamente, retomaron los espacios de poder. La tesis de Inmanuel expresa que el pecado original y originario de Venezuela se funda en su antropofagia militar. El inédito ensayo es bastante sugerente y entretenido trataré de conseguirte una copia. El segundo capítulo abre con una cita significativa. «Con esto paso a hablar del peor engendro que haya salido del espíritu de las masas: el ejército. Que alguien sea capaz de desfilar muy campante al son de una marcha basta para que merezca todo mi desprecio; pues ha recibido cerebro por error: le basta con la médula espinal. Habría que desaparecer lo antes posible a esa mancha de la civilización». (Albert Einstein, Mi visión del mundo). ¿El papel de los intelectuales? No creo ser la persona indicada para responder a esta pregunta. Recuerda que soy un desterrado. Mi relación con Venezuela es ocasional. Familia, trabajo y guayabos eventuales son el argumento de mi vínculo. Escríbele a Yslas o a Blanco Calderón, ellos podrán darte más luces sobre este asunto. Sé que, actualmente, existe en Venezuela una especie de boom editorial. Recientemente, en las páginas de algún diario, se presentó un debate sobre las cualidades de este movimiento: ¿Boom literario o boom editorial? Creo que en el foro de Relectura se hizo referencia a esa polémica disyuntiva. El intelectual, como tal, no existe en Venezuela. El llamado intelectual está obligado a sobrevivir en distintos e inverosímiles contextos. Conozco, por ejemplo, a un ilustre pensador científico social que es empleado de una página web que se encarga de montar fotos de bautizos y matrimonios. Mi amigo sociólogo de profesión es el encargado de redactar las frases pavosas y comentarios descriptivos de estos eventos Recuerdo del bautizo de Sofía; tu presencia es nuestro mejor regalo; etc. . Otro amigo historiador, magíster en literatura latinoamericana, ejerce el oficio de puyar Wiis y Playstations en colegios de la clase media. No sé qué hace exactamente pero muchos allegados celebran que gracias a él, en viejos equipos de DVD, pueden leerse sin conflicto películas de tecnología Blue-Ray. ¡Ecce intelecto! Algunos te dirán que el intelectual contemporáneo es el periodista y, la verdad, esta es la profesión más sobrevalorada e integral que existe en Venezuela. La literatura política la más popular en estos días está firmada, en su mayoría, por agentes de prensa. El periodista es «todero», Henry. Escribe sobre todo y dice saber sobre todo. Este año, fácilmente, puedes leer un título publicado en la editorial Debate sobre los conflictos étnicos en Chechenia y tres meses después, el mismo periodista se lanza una investigación sobre el uso del aceite de hígado de dragones de Comodo para tratar el cáncer de próstata. Hay autores buenos, es verdad, pero también es cierto que existe una gran frivolidad en esta hegemonía del periodismo escrito. El periodista hace ensayos, novelas, poesía; es, por demás, economista, historiador, crítico literario, exegeta deportivo, etc. Como bien sabes recuerdo haberte comentado alguna vez humanistas y científicos sociales, por ley, no disponen de espacio para publicar sus reflexiones en los periódicos locales. La colegiatura de prensa prohíbe esta, para algunos, inaceptable usurpación. Esta situación, como intuirás, refuerza la superficialidad, la mediocridad y la desmemoria. Es un debate álgido, Henry. Una situación que de sólo nombrarla a muchos los ofende. A fin de cuentas, lo que quería destacar con este comentario es que en este país, para bien o para mal, el periodista es quien ejerce lo más parecido al oficio intelectual. ¿Literatura? No he tenido la oportunidad de leer a Francisco Suniaga pero mis compañeros de Relectura recomiendan con entusiasmo La otra isla (Oscar Todtmann Editores, 2005) y El pasajero de Truman (Mondadori, 2008). Una novela muy grata, triste y alegre, melancólica y festiva es Puntos de sutura de Oscar Marcano (Seix Barral, 2007). Paséate por La enfermedad de Barrera Tyszka (Anagrama, 2006) y, si careces de prejuicios, échale un ojo a las novelas de Boris Izaguirre. No lo he leído. No sé si es bueno o es malo; sólo te puedo decir que en España, de la mano de la editorial Planeta, ha logrado consolidar algunos títulos: Villa Diamante (Planeta, 2007) y otro que no recuerdo
algo del ayer, una historia de la telenovela que transcurre en Cuba. Méndez Guedez, Bujanda, Fleján y Blanco Calderón tienen presencia permanente en las librerías y foros literarios. También se habla de un tipo llamado Gustavo Valle quien, recientemente, ganó un premio importante. Cuando salga de Jamaica, si es que algún día regreso a La Guaira, haré algunas compras y luego te comentaré mis impresiones. No he vuelto al hipódromo, Henry. Ese lugar ha cambiado considerablemente desde tu última visita. Aló Presidente extirpó de las pantallas de VTV el simpático Monitor Hípico por lo que tu amigo Ali Khan ha pasado al más remoto de todos los olvidos. La bola continental está fracturada. La presentación de purasangres en el patio cubierto acto previo a las carreras es un protocolo desaparecido. Las caballerizas se disgregan entre la enfermedad y la miseria. Juan Vicente Tovar se suicidó hace algún tiempo. Aún conservo la foto que hace tantos años nos hicimos con él en el restaurante Tarzilandia. Aparecía cabizbajo, triste, acababa de perder el clásico, ¿recuerdas? En la última curva Winton fue ahogado por el cansancio y un desbocado Aragonero, montado por Torrealba, lo dejó atrás sin tacto ni vergüenza. El hipódromo, hoy día, es un recinto de parias y malandros. Algunas tribunas son impenetrables. La administración es espuria y todas sus estructuras, paulatinamente, ceden. Nunca más volví a ver a tu amigo el jinete Ángel Francisco Parra. No sé si aún vive
Habría que preguntarle al errante Cesescore. ¡Que hermosas son las noches de Kingston! Tenía siete u ocho años sin regresar a esta ciudad. El puerto proyecta sombras fantásticas. La fiebre baja. No sé si las pendejadas que te he expuesto en esta misiva han aclarado algunas de tus dudas. Tengo la impresión de que me he limitado a hablar paja, a no decir nada. Ese ha sido, desgraciadamente, el complejo que hemos desarrollado los venezolanos en los últimos años: sabemos que no decimos nada, que nuestra opinión no pesa. Este país asiste cada año a un perverso juego electorero que vulgariza el voto y hace de la palabra democracia un referente polisémico: chiste, utopía, impunidad y circo. La verdad, Henry, la gente está cansada. Venezuela es un país, esencialmente, triste. Iré a dar una vuelta. La semana que viene te buscaré en tu despacho de la Universidad de las Indias. Saludos a Doña May. Tu amigo, Lautaro
Es interesante lo que dices sobre Picón Salas y Briceño-Iragorry. Es verdad, son autores de una vigencia desconcertante. Tal actualidad, sin embargo, queda circunscrita al contenido. Sus puntos de vista se han convertido en letra muerta. Comprensión de Venezuela (1949) y Mensaje sin destino (1952) son textos que nadie lee. No se leen por múltiples razones. En primer lugar, no se publican, no se editan. Las nuevas generaciones, por lo tanto, no tienen acceso a estas fuentes. ¡Qué ingenuo eres, Henry! ¿Cómo se supone que te conseguiré las obras completas de Picón Salas?, ¿Dónde crees que podré comprarlas? Sí, es verdad, esos textos, alguna vez, los publicó Monte Ávila. Lamento informarte, sin embargo, que la hermosa librería que quedaba en un teatro con nombre de mujer desapareció. En su lugar, el ejército colocó un kiosco, lugar de peregrinación para los devotos de San Ernesto Che. Otro de los lugares que refieres en tu memoria, el Ateneo del querido Carlos Jiménez, también será desalojado.
Briceño-Iragorry fue un visionario: su mensaje, efectivamente, no tuvo destino, no llegó a ninguna parte. Lo que él dijo en 1950 más allá de las desafortunadas citas de Stalin y otros desaciertos doctrinarios sigue siendo un ilustrativo ejemplo de nuestra idiosincrasia. Briceño-Iragorry, sin embargo, comete a mi juicioun error de categorías; más que un error valdría decir un «exceso romántico». El trujillano apela, permanentemente, a una supuesta venezolanidad. He llegado a pensar con Inmanuel Barreto y otros desterrados que tal venezolanidad no existe. Nuestra gran tara sociológica ha sido querer imponer por la fuerza una manera de ser, unas costumbres homogéneas e incuestionables, una manera común de interpretar el ocio o un estilo de música verdaderamente tradicional. Esa intuición de Briceño-Iragorry ha sido pervertida por los actuales gerentes de la cultura y llevada a sórdidos extremos. Hoy día, por ejemplo, las emisoras de radio en Venezuela están obligadas por la fuerza de la ley a promover la llamada música criolla. Se pretende legislar, en todas sus instancias, el gusto y el cada vez más limitado tiempo libre. El Supremo no concibe que un individuo albergue en un mismo I-pod carpetas sucesivas de Gualberto Ibarreto, The Doors, Jacques Brel, Rolling Stones, Tito Rojas, Atahualpa Yupanqui, Madonna, Simón Díaz, Leonard Cohen, Julio Jaramillo, Aerosmith, Héctor Lavoe, Joaquín Sabina, Tres tristes tigres, U2, Juan Gabriel, Serenata Guayanasa y AC/DC. La hibridación cultural ofende a la Revolución. El eclecticismo, por lo tanto, ha sido proscrito. El venezolano, según esta gerencia, debe estar orgulloso de ser un individuo unidimensional.
| comentarios (4) >> |
escrito por Andrea Devis, mayo 11, 2009
Como siempre Don Lautaro, excelente. Me encantaría saber en qué parte podrían ubicarse las teorías arendtianas en este país de comiquita. Hace poco más de un año leí ciertos capítulos de "La teoría General de la Política" de Bobbio y a veces pienso que parece de otra dimensión, casi irreal. No lo sé, apreciaciones de una persona de 19 años.
Intenté comprarme "Poder y Delirio" de Krause, varias personas me lo han recomendado. Pero como todo, el dinero no alcanza. Un mínimo de Bs75 en un libro parece absurdo... ¿la cultura no debería ser lo más barato? Como todo, los libros también se han vuelto impagables.
Personalmente considero que Sófocles estaría encantado de vivir aquí. Sería capaz de escribir una tragedia de cada mala noticia que recibimos.
Por los lares de la tristeza le seguiremos leyendo. Gracias Don Lautaro.
escrito por cesescor, mayo 11, 2009
Expatriado Lautaro Sanz...con quien me unen lazos de amistad, le informo que no se nada del gran Parrita (hasta hace una decada seguía en las pistas). Haré las pesquisas pertinentes con Pignoloni y Desiderio. Bueno hermanazo ¡Suerte y Gaceta Hípica!...¡Cierrame la puerta ahí Caimán!
escrito por Ignatius, febrero 26, 2010
Me encantó el artículo. Habría alguna manera de lograr que el ensayo de Don Inmanuel Barreto vea la luz editorial?
escrito por humberto garcía g., julio 10, 2010
Còmo ser s@lvo
Cordial saludo:
Mi nombre es Humberto Garcìa, me identifico como cristiano evangèlico y le envìo este correo con el propòsito de presentarle los pasos a seguir (el plan de salvaciòn) para recibir a Jesucristo como Señor y Salvador:
La Biblia dice:
&
“Justificados, pues, por la fè, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1) (Versiòn Reina-Valera)*
“Porque de tal manera amò Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigènito, para que todo aquel que en èl cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. ( Juan 3:16 )
Nuestro Problema :
Separaciòn
La Biblia dice: &
“ Todos pecaron y estàn destituìdos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23)
“La paga del pecado es muerte, mas la dàdiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesùs Señor nuestro”. (Romanos 6:23)
La respuesta de Dios:
Jesucristo
La Biblia dice:
&
“ Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (I Timoteo 2:5)
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aùn pecadores, Cristo muriò por nosotros” (Romanos 5:
Nuestra respuesta:
Recibir a Cristo
La Biblia dice: &
“He aquì, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrarè a èl, y cenarè con èl, y el conmigo” (Apocalipsis 3:20)
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les diò potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12)
12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. (Hechos 4:12)
Còmo empezar su vida con Cristo: ÿ
1) Admita su condiciòn de pecador
2) Decida alejarse de sus pecados (arrepièntase)
3) Crea que Jesucristo muriò en la cruz por usted, y que resucitò de la tumba.
4) Por medio de una oraciòn invìtele a entrar en su vida y a tomar el control de ella por medio del Espìritu Santo. ( Recìbale como Señor Y Salvador)
Confesar a Cristo
La Biblia dice : &
“Si confesares con tu boca que Jesùs es el Señor y creyeres en tu corazón que Dios le resucitò de entre los muertos, seràs salvo.
Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvaciòn” (Romanos 10:9,10)
Eleve esta oraciòn (de manera audible):
Señor Jesucristo. &
Creo que tù moriste por mis pecados en la cruz del calvario.
Creo en mi corazón que Dios te resucitò de entre los muertos por mi salvaciòn. Ahora mismo te invito a que vengas a mi vida. Quiero confiar en tì y seguirte como Señor y Salvador. En el nombre de Jesùs, Amèn
La Seguridad que Dios da : Su Palabra
Si usted elevò esta oraciòn,
La Biblia dice : &
“Todo aquel que invocare el nombre del Señor, serà salvo” ( Romanos 10:13)
8 Ustedes han sido salvados porque aceptaron el amor de Dios. Ninguno de ustedes se ganó la salvación, sino que Dios se la regaló.9 La salvación de ustedes no es el resultado de sus propios esfuerzos. Por eso nadie puede sentirse orgulloso. Efesios 2:8-9 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
De ahora en adelante:
1. Lea su Biblia cada dìa, para conocer mejor a Cristo. &
Quisiera comentarle hermano(a) , ya para despedirme, que me gustaría que consultara la página web www.chick.com, y leyera allí el testimonio del ex sacerdote jesuita Alberto Rivera. También le invito a visitar mi página web, http://gospel---e-mails.globered.com y añadir comentarios (de forma cortés, por favor) a los artículos que allí se publican.
NOTA : Si este mensaje evangelìstico(original del Pastor Billy Graham) le ha impactado y ha tenido como resultado su conversión, ayúdeme a compartirlo a travès de INTERNET
Hermano Humberto
www.biblegateway.com*
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