Cronicas

Crónicas

La Caracas en fuga de Eugenio Montejo y José Ignacio Cabrujas

Leer más...
Librerías

Librerías

Las librerías más y mejor surtidas de Caracas

Leer más...
Lugares

Retrato hablado

Willy McKey registra una imagen que ilustra el duro racionamiento

Leer más...
Inicio arrow La ciudad y los libros arrow Crónicas arrow La ahogada Virgen Negra

La Virgen Negra
 

  • Drama / Venezuela / 2008 / 80' / Pa' los Panas Producciones.
  • Director: Ignacio Castillo Cottin.
  • Actores: Carmen Maura, Angélica Aragón, Matheus Nachtergaele, Carolina Torres, Caridad Canelón, Jéssika Grau y Martin Peyrou.
  • Guión: Ignacio Castillo Cottin.
  • Música: Elik Álvarez.
  • Producción: Ignacio Castillo Cottin y Nathalie Sar-Shalom.

 

La ahogada Virgen Negra

Image


De un viejo radio sale la voz de Leopoldo Castillo en la película La Virgen Negra y a mí me suena el teléfono, que atiendo sin remordimientos: ¿Dónde estás? ¿Qué haces? ¿Sabes algo de tu mamá? Yo respondo con bastante ansiedad que no tengo idea de nada, y que estoy viendo una película en el cine. En seguida, entran unos niños con chaquetas de invierno a la sala y me preguntan con incredulidad: “Chamo, ¿estás aquí tú solo?” Y yo, con una vergüenza insoportable que mantenía pobremente escondida, convencido de que nadie sabría de mi humillante aislamiento, les respondí que sí.  

Los dos se miraron y después de intercambiar algunas palabras entre ellos, decidieron –sin ninguna invitación mediante– sentarse en la primera fila de mi sala. Su mamá. Su enfermera. Su representante. ¿Quién me quitaría este par de engendros de encima? ¿Por qué habrían tomado la decisión de hacerme compañía? ¿Se estarían burlando de mí? ¿Quizás tendrían la esperanza de presenciar algún pezón fugaz de Dayra Lambis? Nunca lo supe, pero a los dos minutos del tedio insoportable de La Virgen y sin nada interesante que se escapara de un escote, se fueron. Unos instantes de proyección después me vería tentado a seguir su ejemplo.

La feroz lluvia que caía sobre Caracas ese 20 de noviembre me había obligado a refugiarme en la sala de cine. Siendo yo el único en casa de una familia de cuatro, se me hacían insoportables las imágenes de Globovisión, los reportes de inundaciones, de supuestos desbordamientos de El Guaire. Me sentía completamente incapacitado para darle algún tipo de sosiego a quienes recurrían a mí para tratar de evitar las colas. Simplemente toda la ciudad había colapsado. Por ejemplo, una periodista relataba con terrorífica familiaridad que quienes habían abandonado sus automóviles en el medio de la autopista debido a la tranca, eran robados mientras se devolvían a pie. Duro golpe para Cortázar quien nunca imaginó el ataque de motorizados anfibios en la celebérrima (pero parca en imaginación frente a la realidad caraqueña ¿no?) “Autopista del sur”.

La cadena presidencial fue la gota que derramó Santa Cruz del Este. Nunca voy a olvidar los balbuceos incomprensibles del Jefe de Estado vietnamita, que la intérprete traducía como complacencia ante la firma de numerosos tratados de negocios. Todo parecía una joda alevosa e incoherente. Nadie, nunca, durante los mejores años del “boom” se imaginó un trancanzo de realismo mágico como éste. La ciudad cayéndose y la radio y la televisión hablando en vietnamita.

Por eso mi reacción inmediata fue la de escapar al refugio cómplice y seco de un cine, al que por suerte tengo a una escasa cuadra de mi edificio. Así, me apertreché con un abrigo blindado digno de un capitán británico y emprendí el recorrido tempestuoso hacia mejor puerto. Tuve suerte, o al menos eso creí: cuando llegué, La Virgen Negra comenzaba en apenas unos diez minutos. Perfecto, a todos nos pica la curiosidad de comprar venezolano para tantear la calidad del producto, con el secreto anhelo de que mejore con el paso del tiempo. Más en casos de sobreexposición publicitaria como la que tuvo la Virgen chamuscada del Pueblo de negros. Además, mi interés era genuino, tenía que comprobar qué ofrecía Ignacio Castillo Cottin, un director debutante de 24 años de edad que se las había arreglado para armar un elenco con Carmen Maura incluida, en una producción que parecía aventajar en calidad técnica al resto del cine hecho en casa.

La historia de una Virgen Negra que cumple todos los deseos de un pueblito de pescadores parecía un chiste carente de encanto. Sólo ayudaban a pasar el rato los hermosos paisajes de Higuerote, la naturaleza de las playas venezolanas que lucha por erigirse lírica y espléndida sobre su realidad de desidia, pobreza y borrachos.  

A lo largo de toda la película se sentía el amargo sabor de la impostura, del exotismo buensalvajista: el móvil de toda la historia es la frustración lúbrica de una señora cuyo marido ya no le hace ningún favor y que, para más señas, piensa convertirse en cura. Todos en el Pueblo de Negros andan en las mismas. Así se construye la narrativa freudiana de la pequeña villa de “colorido ambiente rural” fundada por Carmen Maura. Inclusive, mientras la complacencia de la Virgen hace estragos, la paz del pueblo es amenazada por unos vándalos de curioso compromiso político.

Entiéndase ahora por qué me parecía tan tentador seguir el ejemplo de los niños que rápidamente abandonaron la sala. Vale decir que Jessika Grau tampoco fue suficiente estimulante visual: el cine venezolano for export ya no considera necesarios los desnudos.

Sin embargo no me salí, La Virgen tampoco mejoró y la lluvia seguía cayendo con igual fuerza. No sirvió de nada mi triste escape. Llegué a mi casa empapado y con seis mensajes pendientes en la contestadora. Mi hermano no daba señales de vida porque estaba en una piscinada. Sí, porque en La Florida “no estaba lloviendo tanto”. Tenía que ir a buscarlo. Que me vengan a hablar de los recovecos mágicos y pintorescos del Caribe. Ahora sí.

 

Por Jesús Torrivilla Capecchi

 

comentarios (3) >> feed
...
escrito por Harold Blummer Palace, febrero 02, 2009

Viejo, usted es más apretado que la cabeza de Piedad Cordoba (definitivamente ese dia se fue de Guatemala a guatepeor).




Acertado
escrito por Roberto López, febrero 27, 2009

Aunque no he visto la película(y dudo que la vaya a ver en un futuro próximo) me ha causado un enorme placer la lectura de esta crónica, a mi parecer contiene un humor derrotista sumamente divertido, a pesar de retratar incómodas realidades de nuestro país.

...
escrito por alex rodriguez, abril 09, 2009

No he tenido oportunidad de ver la pelicula, pero por lo escrito por el amigo Jesus, me la imagino. Aunque de verdad por el solo hecho de ver a Dayra, a la que le profeso gran admiracion, respeto e idolatria, me gustaria verla, para asi poder juzgar su talento en la actuacion, porque ya como presentadora y animadora, e tenido la dicha, y es exelente. Un gran beso para mi Diosa de Ebeno, e la que espero pronto, tener la dicha y suerte de volver a ver. Saludos

Escribir comentario
quote
bold
italicize
underline
strike
url
image
quote
quote
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley

busy
< Anterior   Siguiente >

Patrocinante