Reseña

Reseñas

Rodrigo Marcano reseña el poema sumerio del Gilgamesh

Leer más...
Que recomiendan?

Recomendaciones 

Nuestros escritores hablan de las mejores lecturas hechas en 2008

Leer más...
Actividades

Concurso de ReSeña 2008

El 13 de diciembre, ReLectura y Santillana premian la mejor reseña

Leer más...
Inicio arrow Guía del lector arrow Recomendadas arrow Entrevistas para pensar

Entrevistas para pensar

  

Image

 

Bernard Pivot, célebre entrevistador francés

 

¿Qué entrevista de algún escritor les ha fascinado, o por el contrario, qué escritor les ha provocado no leer más luego de una conversación de este tipo? Esta fue la pregunta que escritores y libreros respondieron este mes para ReLectura.


        
Adriana Villanueva  

Poco antes de que ganara el Nobel, leí sin saber de quién se trataba, una entrevista de Orham Pamuk en El País de España y pensé que ese debía ser un gran escritor. No me equivoqué. Por el contrario, no me castigo dejando de leer la obra de un buen escritor por la sencilla razón de que el tipo, o la tipa, sean unos cretinos.

    

Jesús Nieves Montero    

Por fin una que te puedo responder de manera directa: Hay tres que me han gustado mucho y han tenido mucha influencia en mí, como escritor y como persona. Una no sé bien dónde fue publicada porque nos las repartió en unas copias Sael Ibáñez en el taller de narrativa 97-98 del Celarg. Era con Raymond Carver y allí Carver explicaba cosas como la importancia de no valerse de trucos burdos al momento de confeccionar los relatos, hablaba de su proceso de creación a partir de una única imagen -en ese caso, alguien aspiraba el piso de su casa- y con un sentido melancólico y autocrítico hablaba de su adicción al alcohol, cómo le atribuía el no haber podido escribir una novela y la forma en que se preparaba para saldar esa deuda con su obra, cosa que nunca aconteció porque la entrevista es de fecha bastante próxima a la de su muerte. La segunda fue por televisión, Jayme Bayly en su programa del extinto canal Telenoticias, en conversanción con Alfredo Bryce-Echenique. De allí recuerdo siempre la forma cómo le permitió a Bryce fumar y beber whisky en la entrevista, por lo que para el último negro del programa estaba verdaderamente desorientado. Aún así, tuvo la lucidez para increpar a Mario Vargas Llosa por su furioso "cambio de bando" ideológico, criticar a García Márquez por su cercanía con Fidel Castro -aunque esto lo atribuyó a la incasable capacidad del Gabo para ser un fabulador-, para retar a Alberto Fujimori a que le explicara qué daño podría hacer un escritor con sus libros "que no habían matado a nadie" y para dejar una de las frases que más me gusta repetir: "la antigüedad es clase en la amistad". Finalmente la de Roberto Bolaño para El Nacional cuando ganó el Rómulo Gallegos. Es una entrevista entrañable aunque incluía esa frase que decía que escribir era complicado y por eso él prefería practicar juegos de video y hacer el amor, lo que ha justificado a algunos de sus seguidores y los abiertamente imitadores a tratar de escribir versiones pobres de sus libros, amparados en un comentario muy puntual de su ídolo. Una entrevista que me pareció deplorable fue también en el programa de Jaime Bayly con la escritora chilena Marcela Serrano: parecía no tener idea de nada de lo que hablaba y bastaba escucharla para saber que el melodrama inherente de varias de sus historias probablemente no iban a ser de mi agrado, así que la descarté de mi lista. Otra, no tanto por la entrevista sino por la foto, fue la de Gustavo Guerrero cuando ganó el Premio Anagrama de Ensayo. Salió en la primera página del cuerpo Escenas sentado en un señorial sillón de cuero y creo que ésa es la peor imagen del intelectual venezolano -y universal-, el que se arrellana en este tipo de asientos y desde una biblioteca, que a diferencia de la torre de Virginia Woolf que no está nada inclinada, se dedica a resolver el mundo en tres o cinco parrafadas aprendidas de un mentor con similares características, o devenga un sueldo de alguna institución gubernamental, lo que le da pie a defender los mayores absurdos, siempre desde el sillón, para conservar su posición.

 


Image

 

Juan Carlos Méndez Guédez    

Recuerdo una entrevista a Juan Benet. Guardo tan sólo la irritación y la incomodidad de leer aquella entrevista en la que Benet parecía destilar incomprensión y odio por Cortázar. En aquel momento pensé que se trataba de vulgar envidia, pero como hoy en día mucha gente me insiste en que Benet era un genio, supongo que no leí adecuadamente, incluso que imaginé esa entrevista. De todas maneras intenté ver cómo Benet superaba los fallos de la literatura cortazariana y no pude lograrlo. Dos libros suyos quedaron en las gavetas del olvido y el tedio. El caso contrario me sucedió con una entrevista, un libro entero, que Miyó Vestrini dedicó a Isaac Chocrón. Es una verdadera joya de conversación, de diálogo, de exploración en el otro. No recuerdo el título. Y presté ese volumen a alguien que ...claro, no lo regresó. Y por cierto, esa sería alguna buena encuesta....¿qué libro nunca nos devolvieron?
Por último, recuerdo con mucho placer la entrevista de Plinio Apuleyo Mendoza a García Márquez: El olor de la guayaba. Dos amigos (porque en ese entonces con toda seguridad lo eran) visitando los lugares de la memoria, los lugares de la juventud, las lecturas iniciales... Un sabroso volumen que todavía debe estar en mi biblioteca de Caracas y que no prestaré nunca.
 
 

Federico Vegas        

Las de Nabokov. Sus respuestas en el blanco, siempre escritas y recontrapensadas, me conmueven tanto que me dejan sin sitio, en un puro aleteo, como una mariposa sin gusano.

  

José Pulido    

La verdad es que la escritura como arte siempre está muy por encima de la manera de hablar, de comportarse o de comunicarse. Generalmente los escritores son escritores porque a través de la escritura es que pueden alcanzar una mejor y mayor expresividad.

 

Armando José Sequera    

Recuerdo numerosas entrevistas a escritores, algunas de las cuales me tocó realizar, cuando ejercía el periodismo. Sin embargo, hubo una que leí el año pasado y que, pese a parecer anacónica, pues se realizó a fines del siglo XIX, me sirvió para llenar algunas lagunas biográficas que tenía de Julio Verne. Dicha entrevista fue hecha por Robert H. Sherard y publicada originalmente en McClure's Magazine, en enero de 1894.

 

Image

 

Ednodio Quintero

Me encanta la entrevista que le hiciera Bernard Pivot en su programa Apostrophes, de la televisión francesa, a Vladimir Nabokov. Es una maravilla.

 

Javier Miranda Luque    

Desde que vi (y disfruté en demasía) una entrevista televisiva al novelista y poeta español Felipe Benítez Reyes, pues me he quedado interesadísimo en poder leer alguna de sus ficciones como El pensamiento de los monstruos o El novio del mundo. Su conversación resultaba tremendamente fluida y desprovista de poses ni circunloquios. Otro caso diferente es el de Manuel Vázquez Montalbán, cuyos libros me han resultado de una lectura sumamente forzada y, sin embargo, sus declaraciones "orales" eran de una amenidad espléndida y cautivante por su ingenio y grata erudición.

 

Rodrigo Blanco    

Hay muchas fascinantes. La entrevista de Soler Serrano a Juan Rulfo es una de las piezas más logradas de la comedia moderna. Ver a Rulfo responder con monosílabos las parrafadas de Soler Serrano no tiene precio. Una entrevista conmovedora y divertida es la última que le hicieron a Roberto Bolaño, que publicó la revista Playboy. Y bueno, basta escuchar las idioteces que dice Paul Auster en cada entrevista para leer con una ceja en alto cualquier página de sus miles de novelas.  

 

Image

 

Andrés Boersner    

Las entrevistas a escritores que más me han gustado son las que desde mediados de los años 50 realiza la revista Paris Review (editada en Francia para el público de habla inglesa). Dos particularmente recuerdo. Las hechas a Faulkner y Hemingway. Ambas por sus respuestas crudas y prácticas. El oficio de escribir es duro, exige disciplina, talento y constancia. No se logra a través de las comodidades o regalos de la musa. Escribir con el sudor del trasero, ser fiel a ciertas manías y trucos, ver más allá de lo que nos ofrece la superficie y jugarse el pellejo cada vez que se enfrentan a la página en blanco, son algunas de las enseñanzas que recuerdo. Las releo cada tanto. En líneas generales, las que más me gustan (y colecciono) son las de Borges y George Steiner. Son ingeniosas, inteligentes y provocadoras. Hay que saber leerlas entre líneas y no literalmente, como hicieron muchos. Desde el punto de vista humano recuerdo especialmente las que Bernard Pivot hizo a Simenón y Yourcenar en su célebre programa televisivo. Las peores entrevistas que yo recuerde las hacía un escritor, Jaime Baily. Creo que sigue entrevistando con la misma ligereza y falta de sensiblidad hacia el entrevistado. Recuerdo particularmente una entrevista que le hizo al pintor Fernando Botero donde le recordó un episodio particularmente doloroso de su vida. Pivot hizo otro tanto a Simenón pero con una altura y con un fin distinto al de sorprender y tratar de desarmar a su entrevistado.

  

Fedosy Santaella    

Hay quien dice que a los escritores sólo hay que leerles sus ficciones, y puede que sea cierto, porque a veces conocerlos en persona puede resultar un tremendo trancanzo. A la entrevista, no obstante, podríamos considerarla también parte de la ficción; el escritor se inventa en las entrevistas. El mejor, para mí, dando respuestas a preguntas ajenas fue Borges. También me gustó aquella respuesta de Bukowski cuando dijo que lo más le gustaba era rascarse los sobacos. Y eso.



Antonieta Madrid

Me gustan las entrevistas a Mario Vargas Llosa, por la clara conciencia que tiene de su propia escritura y de la literatura en general. También me interesaron las entrevistas realizadas a Susan Sontag, por la profundidad de sentimientos que ponía en sus respuestas. En cuanto a la segunda parte de la pregunta, sin nombrar a nadie, hay algunas entrevistas a autores prepotentes y superficiales que te dejan sin ganas de leerlos. Hasta pronto, Antonieta Madrid.

 

Juan Carlos Chirinos García

Una vez leí una entrevista fascinante a Alex Haley, donde él explicaba los trucos que había utilizado para que los personajes más quisquillosos, como Malcolm X, le concedieran una entrevista. Me gustó tanto como el "Sí, ya me acuerdo..." de Marcello Mastroniani. Pero sin duda alguna, para mí, la mejor entrevista que he leído -y quizá la mejor realizada jamás- es la que Miyó Vestrini le hizo a Isaac Chocrón, "Frente al espejo", pero tengo la certeza de que cualquiera de sus entrevistas es una deliciosa pieza de arte. Siempre dan ganas de leer al entrevistado cuando ella está del otro lado de la grabadora.

 

comentarios (0) >> feed
Escribir comentario
quote
bold
italicize
underline
strike
url
image
quote
quote
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley

busy
< Anterior   Siguiente >

Patrocinante