Michael Clayton
Tony Gilroy es, sin duda, un nombre para recordar. Ya ha sido el veterano guionista de la taquillerísima saga Bourne protagonizada en todas sus ediciones por Matt Damon y ha escrito algunas películas de gran éxito para el director Taylor Hackford: Eclipse total, basada en una novela de Stephen King y protagonizada por Kathy Bates; Pacto con el diablo, con Keanu Reeves, Al Pacino, y Charlize Theron; y la también súper taquillera Prueba de vida, donde además participó como productor ejecutivo y en la que (y aquí entra el tono de chisme) Russell Crowe y Meg Ryan se conocieron e iniciaron un sonado romance. También participó como co-guionista en otros filmes entre los que se destacan Al cruzar el límite, con Gene Hackman y Hugh Grant, dirigida por el reconocido director Michael Apted famoso por películas como Gorilas en la Niebla o Crónicas de Narnia; En la riqueza y en la pobreza con Patrick Dempsey; Bait, dirigida por Antoine Fuqua y protagonizada por Jamie Foxx, y la archi-famosa Armageddon, una superproducción apocalíptica con reparto hollywoodense a todo trapo y con estrellas como Bruce Willis y Ben Affleck.
Pero, si bien como autor de películas con éxito, la trayectoria de Tony Gilroy es mucho más que solvente y su carrera habla por sí sola, es apenas en 2007, con Michael Clayton, cuando realiza su debut como director, trabajo además por el que fue nominado al Oscar. Nada mal para un debut, si consideramos que la película recibió otras 6 nominaciones incluyendo Mejor Película y Mejor Guión Original y la pálida actriz inglesa Tilda Swinton obtuvo un Oscar como Actriz de Reparto.
Michael Clayton está planteada desde la omnipresencia con el principio shakespeareano de exponer y poner en balanza las flaquezas y grandezas de los seres humanos, lo que queda cristalinamente reflejado en las actuaciones de George Clooney, Tilda Swinton y la magistral actuación de Tom Wilkinson, aunque no le haya valido el Oscar. Es una película sutil, rica en detalles narrativos, altos contrastes y trazos delgados que amplifican a los personajes llevándolos al terreno de la discordancia y la doble moral, sostenida por una extraordinaria dirección técnica y una contundente dirección de actores.
En este filme, una vez más, George Clooney demuestra que escoge muy bien las batallas que decide luchar y sale engrandecido con el personaje de Michael Clayton, un abogado de una famosa firma de Nueva York que ejerce más de solucionador de entuertos que de jurista, y cuya precisión y rapidez le valen el respeto casi reverencial hasta de la gente que no lo quiere ni en pintura. Es una suerte de investigador justiciero del cine negro de los 50´s con un upgrade de humanidad que lo hace cercano y creíble. Clooney, en los zapatos de Clayton, hace de policía, abogado, psiquiatra, espía, investigador y hasta de soplón para lograr sus objetivos que no son otros que la obtención de la verdad y, como ya todos sabemos, la verdad nos hará libres (Clooney y Clayton también lo saben).
La escurridiza Tilda Swifton y el ciclotímico Tom Wilkinson terminan de formar un trío que, junto con Clooney, sostienen la película de principio a fin sin permitirle al espectador ni siquiera pararse para ir al baño, logrando un extraordinario hilo conductor con una tensión constante y no siempre advertida en directores, incluso mucho más experimentados que Gilroy. Por todo esto, estemos atentos y no perdamos de vista al segundo debut (el primero fue como guionista) de un director que tiene mucho que decirnos.
Por Adriana Bertorelli
| comentarios (1) >> |
escrito por cesescore, junio 09, 2008
A ver, a ver, ah...Bertorelli, celebro de manera entusiasta que hayan incorporado una sección de cine en la pagina. En esta ocasión no voy a hacer ningún comentario, ya que mi religión prohibe malgastar mis ratos de ocio en peliculas donde sale ese actor hipervalorado, llamado George "muñeco de torta" Clooney.
Saludos.
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