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Aldaba: Miedo, pudor y deleite
Grupo Aldaba
- Fecha: Octubre, 2007
- Escritor invitado: Federico Vegas
- Obra: Miedo, pudor y deleite
- Autor: Federico Vegas
Miedo, pudor y deleite
El desencanto de una pareja burguesa
Grupo Aldaba / Escritor invitado: Federico Vegas
(Fecha: 20 de octubre de 2007)
Los aldabianos salimos de viaje a Madrid con Fernando y Bernarda confiados en que cesaría la crisis matrimonial o que se produciría un cambio dramático en sus vidas, pero no sospechamos que guardaban tantos secretos que tensionaban cualquier reconciliación. Durante años la infidelidad los había acompañado, las escenas con ex amantes afloraron para convencerlos que siempre habían estado distanciados. Sólo los unía el placer de comer, lucir sus joyas y caminar por calles distintas a las de Caracas. Paradójicamente fueron robados y asfixiados lejos de la patria que era la culpable de todo. Este último periplo lo había organizado un socio del esposo que también fue el creador de la historia, ya que estos burgueses tan normales, rutinarios y poco profundos se convirtieron en los personajes de una escritora que también forma parte de la obra. Su presencia es notoria desde el inicio con su guía viajera y una carta que forma parte del desenlace. Luego del recorrido, la pareja continúa en tensa calma, probablemente resignada a la rutina conyugal. Todo ello plasmado en la novela Miedo, pudor y deleite de Federico Vegas. Así el tópico amoroso, sus conflictos, el contexto citadino y la modernidad en la que se desenvuelve sedujeron al grupo de lectura, que se animó a revisarla. Después vino el análisis y las conjeturas de las novelas posibles si se agrega o elimina algún fragmento. Recordemos que cada lector recibe y reinterpreta el texto. Con la trama intermitente, resolvimos encontrarnos con su autor quien llegó diciendo: Aquí está creada una situación, pero yo le agregaría cinco años más para desarrollar otras partes de la anécdota, enfatizó Federico Vegas. De hecho, varios asistentes apuntaron que los personajes pudieron presentar un mayor nivel de dramatismo o experimentar un cambio en su psique al final del relato. Esto porque aparece la metáfora del viaje, que siempre alude a la transformación de lo humano. Por momentos, se sentía como un cuento largo o una novela breve que pedía ser ampliada. Tanto, que su autor también se mostró de acuerdo y comentó algunas modificaciones que luego de tener el libro en sus manos, le haría. Sin embargo, está contento con su propuesta. Vegas reflexionó sobre su teoría literaria, a propósito de lo expuesto. Un cuento se basa en la anécdota y la novela en la psicología de los personajes. Agregó que en la brevedad resalta el impacto de lo que se cuenta y en la narrativa se privilegia la trama. Estas ideas las compartió con los aldabianos para que las tuviéramos presentes en los distintos acercamientos a los géneros literarios a través de Relectura. Durante la charla, cada integrante expuso su punto de vista. Así, Rafael Iribarren se concentró en el lenguaje sencillo que parecía no atraparle, pues quería encontrar mayor descripción aunque destacó la fluidez del hilo conductor. En tanto, María Gabriela Briceño enfatizó el papel femenino en el texto, en especial, el de la socia-actriz, cuya participación es relevante. A Gabriel Atayde le interesó el proceso creativo de elaboración de la novela y a Mildred Pineda el tema de la ciudad y la arquitectura en varios apartados. Por otro lado, la crisis de pareja expuesta en las páginas también llamó la atención, pues nadie está exento de una situación similar. Vegas confesó que la novela se basa en varias historias que recopiló de amigos cercanos que pasaron por ese trance que en algunas ocasiones puede ser un ajuste matrimonial o una crisis que conlleva a una separación. En el caso de Miedo, pudor y deleite, a pesar de que el personaje Bernarda (la esposa) concluye que está con un imbécil, no toma decisiones drásticas. Mientras que Fernando (el esposo) parece aceptar que la quiere, pero tampoco se decide a abrirse y su amante (la socia) tampoco busca quedarse con aquel hombre y opta por un amor más duradero: la literatura. Estos acontecimientos le ocurren a una tríada de seres afectados por la soledad y el vacío de estos tiempos. Proceso creativo Otro de los puntos en que centró la conversación fue el hecho creativo. Ante la pregunta ¿cómo escribe Federico Vegas?, el autor dijo que se trata de una entrega total. Es una inmersión. Se está como poseído. Se van dando una serie de fases, que van desde la idea, la investigación y el dejarse llevar para construir la novela hasta sorprenderse uno mismo. Un narrador se maneja desde la incertidumbre, porque si lo tiene todo claro, puede resultar aburrido. Él necesita ser cautivado para transmitirlo a los lectores. Vegas empieza su jornada desde muy temprano. A las cinco de la mañana, de repente te despiertas y el personaje te pide escribir. Te sientas frente a la computadora y empiezas. Allí hay que darle todo el tiempo que requiera. No se puede cortar esa ficción porque se corre el riesgo de coartar la inspiración y se pone piche. Una vez que se tiene el material redactado, después de varios meses, vendrán las correcciones para luego seguir con el proceso de publicación, si se tiene ese privilegio. Cada etapa viene acompañada de la lectura que es una actividad primordial para el creador, pues allí radica el estímulo a la imaginación y la memoria. Sobre este arte, Vegas recomendó el libro Mientras escribo, de Stephen King, pues allí se recoge la vivencia de este narrador. que es muy útil. Más de uno se sentirá identificado y le servirá de texto de cabecera para iniciarse en este oficio, que es una pasión. A Vegas no le agrada usar el término disciplina, más bien hay que estar enamorado de la literatura y ser correspondido. Para que esto suceda, nos recomendó: empezar a releer lo que te gusta, un cuento, una novela, un ensayo, un fragmento biográfico, un poema, para que te reconforte y lo disfrutes. Luego hay que sentarse a escribir media cuartilla, una página y cuando nos demos cuenta, ya nos habremos iniciado. ¿Leer a los clásicos? Una de las preocupaciones que ha tenido Aldaba es el seguimiento de un plan de lectura de los clásicos. Pero, ¿cuáles?, ¿con quiénes empezar?, ¿acaso acercarnos a los que están vinculados con la realidad del país y el mundo? Ante tamañas dudas, Vegas con sencillez y profundidad dijo: Ustedes hacen sus clásicos. Reiteró que hay que leer lo que les atrape. En ese punto nos hizo recordar aquella frase célebre: un buen libro es el que te hace una mejor persona. Y quizá para acercarnos a la literatura del retrato social, que nos ha motivado desde que conformamos el grupo, resolvimos que nuestra próxima cita será con Crimen y castigo, del ruso Fiódor Dostoievski. Ya le informaremos a la comunidad relecturiana... Asistentes al encuentro: Mildred Pineda, Gabriel Atayde, María Gabriela Briceño y Rafael Iribarren.
| comentarios (1) >> |
escrito por Kelly Schendeirman Navas, octubre 18, 2008
De qué vamos cuando hablar y escribir correctamente se ve como el sometimiento a la colonización, donde los jóvenes les aburre la lentitud de una clase magistral o no, de historia, la brecha generacional donde los niños tienen ya un sentido tan desarrollado, que a más de uno nos deja con la idea de quien sabe más? O hasta cuando creemos que los conceptos son necesarios como fruto casi sagrado de nuestra identidad? que somos? este caos, que está a la deriva, esta mezcla entre el cielo y la tierra, donde en el encuentro resulta en l shock, brutal y nada placentero. Aunque creativo y necesariamente convoca a la discusión, reflexion y tal vez comunion de los opuestos, por que la complementariedad en medio del dualismo esta lejos.
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