Otras obras del autor
Ébano
A sol y sombra
(Texto finalista en el Concurso de ReSeñas 2007)
Ébano, del recientemente fallecido autor polaco Ryszard Kapucinski, es una crónica que se mueve plácidamente entre la literatura, el periodismo y la historia. Nace a partir del dolor sangrante de una tierra negra y sorprendente, como producto de la investigación exhaustiva y de la convivencia estrecha y valiente entre el autor y el espacio: estrecha por la aproximación antropológica y valiente por la osadía de internarse, desde una posición de blanca y europea, en esa África convulsa y poscolonial, abatida por la guerra, la hambruna, la sed y la malaria.
Deslastrado de estereotipos, el autor parte de una especie de melancolía social, a través de la cual enfoca y desenfoca la miseria humana y la tristeza colectiva de los pueblos que luchan, a diario, por la supervivencia. Amén del tono consistentemente trágico de la obra, la focalización no es exclusiva sobre el padecimiento, pues también pululan los ritmos de las pequeñas satisfacciones.
Como narrador y hermeneuta, Kapucinski analiza la historia y sus circunstancias, mediante el estudio diacrónico del hombre en su ambiente, elementos indivisibles en Ébano, obra que no gira alrededor de un mero hecho, sino de un continente extenso y complejo, atiborrado de sucesos y gente. Su autor vive la historia contemporánea de África in situ, por eso nos la cuenta y nos la desmenuza. Se acerca a los protagonistas, a los líderes y a los pueblos, en medio de la cotidianidad de ese cosmos. De ahí que en Ébano podamos padecer el truculento genocidio de Ruanda, el despotismo de Amín, la guerra en Etiopía, el esclavismo de Liberia, el golpe en Zanzíbar y los conflictos en Tanzania.
El sol es un elemento constante y sumamente influyente a lo largo de todo el texto. Y así comienza Ébano, con todo su esplendor apolíneo: Lo primero que llama la atención es la luz. Todo está inundado de luz. De sol. Y tan solo ayer: un Londres otoñal bañado en lluvia. Un avión bañado en lluvia. Un viento frío y la oscuridad. Aquí, en cambio, desde la mañana todo el aeropuerto resplandece bajo el sol, todos nosotros resplandecemos bajo el sol. La ruptura climática, cultural y racial es el inicio simultáneo de ese sutil acercamiento a lo desconocido. Los capítulos iniciales -El comienzo, el impacto Ghana 1958, Camino de Kumasi, La estructura del clan y Yo, el blanco- contribuyen a la exploración de una situación continental políticamente álgida y culturalmente múltiple.
El núcleo de la crónica comienza con la relación entre trópico y personalismo, a propósito de la Ghana de 1958, para entonces escenario del liderazgo mesiánico de Kwame Nkrumah. Bajo una estructura lineal, el cuerpo de la crónica se dilata en el drama social, la miseria, la necesidad, el sopor y el letargo. La travesía le cuesta al autor una tuberculosis en Tanzania, la independencia de Zanzíbar, los golpes de Estado de Nigeria, los shifta de Etiopía; el abominable régimen de Idi Amín Dada, cuyo sangriento saldo hizo engordar a los peces de los ríos de Uganda; y el genocidio de tutsis y humus: asesinos y asesinados.
La sombra, en su natural relación con el árbol, es el cierre magistral de la obra. Un final que se abraza con el resplandor de la primera página. El árbol, por su frescor, es el ágora africano donde se teje nada menos que la historia, con los frágiles hilos de oralidad ensartada bajo un mango frondoso. Es extraño, aunque rigurosamente cierto a un tiempo plantea Kapucinski, que la vida del hombre dependa de algo tan volátil y quebradizo como la sombra. Por eso el árbol que la proporciona es algo más que un simple árbol: es la vida.
Por Ricardo Andrade
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

