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Madrid, Antonieta

Página web: www.antonietamadrid.com

Obras publicadas

  1.  Nomenclatura cotidiana (Ed. bilingüe: Naming day by day, New York, 1971)
  2. Reliquias de trapo (Relatos, Caracas, Monte Ávila, 1972)
  3. No es tiempo para rosas rojas (Novela, Caracas, Monte Ávila, 1975)
  4. Feeling (relatos);  Lo bello/lo feo (ensayos). Academia de la Historia, 1983
  5. La última de las islas (Relatos, Caracas, Monte Ávila, 1988)
  6. Ojo de Pez (Novela, Planeta, 1990)
  7. Novela Nostra (Ensayo, Caracas, FUNDARTE, 1991)
  8. El duende que dicta  (Ensayos, Caja Redonda, 1998)
  9. De raposas y de lobos (Novela, Alfaguara, 2001)
  10. Al filo de la vida  (Relatos, Caracas, Bid & Co. Editor, 2004)
  11. Ojo de pez (novela reeditada por Equinoccio, 2007)

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Nace en Valera, Venezuela. Magíster en Literatura Latinoamericana Contemporánea de la Universidad Simón Bolívar (USB, 1989); Licenciada en Educación en la Universidad Central de Venezuela (UCV, 1968); Estudios de Doctorado en Ciencias Sociales (FACES/UCV). Becada por The University of Iowa. School of Letters, recibió el Título de Honorary Fellow in Writing (Iowa City, 1970). Ha obtenido el Premio Interamericano de Cuento (1971); Premio Municipal de Literatura del Distrito Federal (1974); Premio Único Bienal de Literatura José Rafael Pocaterra (1984); Premio Único de Ensayo FUNDARTE  (1989)  y  Finalista (entre diez novelas) del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos (1991), entre otros  reconocimientos. Ha sido Profesora en la Escuela de Letras de la UCAB; en la Cátedra Andrés Bello, University of the West Indies (UWI), Cave Hill Campus, Barbados y Jefe del Taller de Narrativa del CELARG. Ha desempeñado cargos diplomáticos en las embajadas de Venezuela en: Argentina; Grecia; R.P. China; Polonia y Barbados, como Ministro Consejero. Encargada de Negocios en varias oportunidades y en el Servicio Interno de la Cancillería como Ministro Consejero. Sus obras, traducidas a varios idiomas, forman parte de diversas antologías y son ampliamente estudiadas en las universidades nacionales y del exterior, dando origen a numerosas Tesis de Grado y Postgrado. Página web: http://www.antonietamadrid.com.

 

Reflexión sobre la escritura

  1. No sé exactamente por qué escribo. Nunca me había planteado esta pregunta. Sólo escribía y punto. Ahora que me lo preguntan, pienso que escribo por múltiples razones: Por la simple pulsión de escribir, de decir algo; por mi carácter introvertido tal vez; porque crecí entre una familia numerosa y en una casa grande donde me resultaba difícil comunicarme, expresarme libremente, lograr que fuera escuchada mi propia voz, y siempre terminaba optando por el silencio. Era más cómodo permanecer callada y entonces se me fue desarrollando la imaginación (propia de la condición del escritor), con la que se va construyendo la ficción.
  2. No recuerdo con exactitud cuándo comencé a escribir (sólo sé que aún era una niña), pero sí cuándo descubrí que podía escribir: yo estaba en sexto grado de primaria, en un colegio de monjas, cuando me ordenaron un trabajo escrito sobre el río Motatán que se encuentra cerca de Valera. Mientras trataba de desarrollar el trabajo que me habían encargado, me emocioné tanto que comencé a escribir sobre la gente que vivía alrededor del río, sobre lo que pasaba en las inmediaciones y lo fui complicando de tal manera que cuando la monja leyó el trabajo, me dijo: “¡Ah, no! Esto es como un cuento, es pura ficción. Esto no es lo que te pedí...”  Entonces, me percaté de que yo podía escribir y seguí escribiendo cosas y fui desarrollando esa otra mirada paralela, esa doble mirada ante la realidad que a la vez va configurando otra realidad paralela, con la que se construye la ficción. Pero, aunque ya sabía que podía escribir, no tenía la intención de convertirme en escritora. Eso vino después...
  3. Al reflexionar sobre la pregunta, pienso que escribo para dar vida a los recuerdos, por el sólo placer de reconstruir los olvidados rostros, de revivir la magia de los momentos vividos...


(Respuesta a la pregunta ¿Por qué Escribe?. En: ¿Por qué escriben los escritores? Petruvska Simne. Fundación para la Cultura Urbana. Caracas, 2005).

Obras recomendadas

    Si debo escoger 10 libros, podría incluir:

  1. Ulises  (1922), de James Joyce (1882-1941). Este libro ha sido como una Biblia para mí. Lo leí por primera vez en los años 60, en la traducción de José María Valverde. Desde esta primera lectura quedé impactada. Años más tarde, en los 80, durante los estudios de la Maestría en Literatura Latinoamericana Contemporánea, en la Universidad Simón Bolívar, lo releí en el original inglés, en la edición de Harper Collins, como trabajo central de un curso dictado por George Yúdice, profesor invitado por la USB para el postgrado. Ulysses no sólo marcó la literatura del siglo XX, sino que cambió la visión del mundo y de la literatura de muchos lectores, al integrar las distintas tendencias artísticas (cubismo, funcionalismo, psicoanálisis, jazz...) y renovar las técnicas novelísticas con el empleo del monólogo interior y la técnica de la libre asociación. Podría escribir largamente sobre este libro pero, por razones de espacio, me limito a concluir que esta novela representa el hito más significativo de la literatura universal.
  1. Las olas  (1931), de Virginia Woolf (1882-1941). La lectura de Las olas me impactó. Es la última, y la  mejor lograda de la trilogía de Virginia Wolf. Las otras dos son: Mrs. Dalloway (1925) y To the Lighthouse (1927), traducida como: “Al Faro”. Aunque fuera criticada por sus contemporáneos, entre éstos Joyce (habría que destacar que ambos escritores, V. Woolf y J. Joyce, nacieron y murieron en las mismas fechas: 1882-1941), esta novela es un audaz experimento novelístico al lograr el perfecto equilibrio entre la estructura y la historia narrada. Esta obra, sin lugar a dudas, es otro de los monumentos literarios del siglo XX.
  2. La Metamorfosis (1912), de Franz Kafka (1883-1924). La lectura de este libro no sólo me conmovió, sino que me ayudó a descubrir  una ciudad (Praga) que años después visité en varias ocasiones y amé especialmente porque ya la conocía, no sólo por la lectura de La metamorfosis, sino por otras lecturas, como El Golem, de Gustav Meyrink, las novelas de Milan Kundera y más tarde, El Viaje, de Sergio Pitol. Sin caer en el lugar común de las etiquetas literarias, se puede decir que en La metamorfosis, Kafka emplea el mecanismo de la bioficción al mezclar las alusiones a su propia vida con la más pura ficción, donde toca lo fantástico, a la vez que reflexiona sobre la propia escritura.
  1. A la recherche du temps perdu (1912-1922), de Marcel Proust (1871-1922). Traducido como “En busca del tiempo perdido”, los siete volúmenes que integran el conjunto, titulados: Du côté de chez Swan (“Del lado de Swan”), 1912; A l´ombre des jeunes filles en fleurs (“A la sombra de las muchachas en flor”), 1919; Le côté de Guermantes (“Del lado de Germantes), 1920; Sodome et Gomorre (“Sodoma y Gomorra”), 1921; La prisionère (“La prisionera”), 1923; Albertine disparue, retitulada como Le fugitive (“La fugitiva”), 1925 y Le temps retruvé (“El tiempo recobrado”), 1927. En busca del tiempo perdido es un conjunto novelístico sumamente complejo, donde los temas dominantes (el amor, la muerte, la ausencia y la pérdida, entre otros) se encuentran entretejidos laberínticamente. A la vez que un panorama de la cultura y usos sociales de una época, es una comedia social, un tratado sobre las pasiones y una crónica de la propia escritura. Inspirados por el azar, sus largos diálogos y los discursos profusamente metafóricos, pueden adecuarse tanto para expresar los pensamientos más abstractos como las más líricas descripciones de la naturaleza.   
  1. Luz de agosto (1932), de William Faulkner (1897-1962). Lo que más me sacudió de esta novela, catalogada como la mejor lograda de la saga de Yoknapatawpha, al incorporar la visión casi religiosa de la desesperanza y estolidez de la vida cotidiana de los personajes, en el sur de Estados Unidos, fue el personaje de Lena Grove, una mujer embarazada que camina de Alabama a Mississippi en busca de un hombre, Lucas Burch, el padre del hijo que está por nacer y, al encontrarlo tres años más tarde, simula no reconocerlo por lealtad al hombre con quien vive, que le ha dado apoyo y ha velado por ella y por su pequeña hija, Alice. Pero lo más relevante en Luz de agosto, además de lo impresionante de la historia, es el empleo de técnicas narrativas dispares, como la anarquía cronológica, el paralelismo mítico, el trastocamiento de los planos, espaciales y temporales, entre otros  novedosos recursos estilísticos.
  2. Los Diarios (1931-1977), de Anaís Nin (1903-1977). Los numerosos volúmenes de este diario ininterrumpido que, como un río narrativo, abarcan desde los años 30 y 40 en París, hasta la década de los 70 en Nueva York, han sido considerados como obras maestras de análisis e introspección, conformando en su conjunto una suerte de novela-río que abarca cinco décadas hasta la muerte de la escritora y cuyo tema principal es la búsqueda del  “yo” íntimo a través del laberinto de la propia existencia de la autora. La escritura de Anaís Nin se caracteriza principalmente por la utilización e integración del simbolismo y el  psicoanálisis, además de varias tendencias artísticas que van desde el impresionismo hasta el cubismo y las artes más modernas y las técnicas narrativas más novedosas, desde D. H. Lawrence, L. Durrel, Henry Miller y Djuna Barnes, hasta las más nuevas.

  1. Rayuela (1963), de Julio Cortázar (1914-1984). Escrita durante el exilio del autor en París y llamada, acertadamente, por muchos analistas literarios como el Ulises Latinoamericano, esta novela integra todos los géneros y combina el mundo real con el mundo ficticio inventado y recreado, además significa una reflexión sobre la escritura y la literatura en general, a través de las Morellianas, en la voz de  Morelli, uno de los personajes. Sin caer en exageraciones, se puede decir que esta novela de Cortázar representa el monumento literario de la segunda mitad del siglo XX y del llamado Boom Latinoamericano de los 60, al integrar todos los aportes literarios de los escritores de los últimos siglos, más el añadido de su propio aporte al edificio de la literatura universal.
  1. La Autobiografía (1919-1962), de Doris Lessing (1919). Bajo los títulos Dentro de mí  que abarca los primeros 30 años de la vida de la autora (1919-1949) y Un paseo por la sombra (1949-1962), en los dos primeros tomos de su autobiografía, Doris Lessing  narra su vida a la vez que la  historia le va sirviendo de trasfondo para su obra literaria que comprende novelas, diarios, relatos, poesía..., al mismo tiempo que nos ofrece la narración de los diversos cambios operados en un mismo ser humano (ella misma), desde la más temprana juventud hasta una espléndida madurez. En el primer tomo, Dentro de mí, la autora narra su vida pormenorizada desde el nacimiento en Persia y la estadía en África, hasta el regreso a la depauperada Inglaterra de la posguerra. En el segundo volumen, Un paseo por la sombra, reflexiona sobre los cambios morales y políticos operados en su vida y sobre la actuación de una mujer liberada de todos los prejuicios que la habían aprisionado en su juventud.
  1. El cuarteto de Alejandría (1957-1960), de Lawrence Durrel (1912-1990). En la escritura de las cuatro novelas que integran este conjunto narrativo (Justine, 1957; Balthazar, 1958; Mountolive, 1958 y Clea, 1960), Lawrence Durrel ha trazado toda una Teoría de la Novela. Siendo Darley, el personaje-narrador, él mismo un escritor, un novelista, se incluyen cartas a otros escritores (Miller entre ellos), fragmentos de diario y reflexiones sobre la escritura de una novela, en capas de realidad. Situada en el confín de dos culturas (Oriente y Occidente), con su  cantidad de lenguas (armenio, griego, etíope, marroquí, inglés, francés...) y dialectos judíos (del Asia Menor, Turquía y Grecia, entre otros), la ciudad de Alejandría representa un papel protagónico en este mosaico narrativo, al igual que el Ars poético representado por su Teoría de la Novela.
  1. El Viaje (2000), de Sergio Pitol (1933). Creo que con esta obra, el mexicano Sergio Pitol ha alcanzado el más alto lugar en toda su carrera literaria. Desde el punto de vista de la escritura, estamos ante un trabajo admirable por el hábil manejo de los registros autobiográficos durante los diversos viajes a lo largo y ancho de los países de la disuelta Unión Soviética, imbricados con discursos sobre el fin de las políticas dominantes en la ex-URSS, tomando siempre la debida distancia en sus apreciaciones. Las referencias a la ciudad de Praga, con sus puentes, la Plaza de las Brujas, la casa de Fausto, la calle de los orfebres, el gran reloj, el barrio gótico, así como el encuentro con los espíritus de Kafka y Max Brod, nos convierte a los lectores, en maravillados espectadores de un guiñol gótico y al mismo tiempo nos convoca a disfrutar de un período determinante en la historia del mundo y sus culturas.   
comentarios (4) >> feed
Mi autora Favorita (Simple y Complejamente)
escrito por Carlos Luis Sanchez, julio 17, 2007

La obra de Anotonieta madrid para mi a representado una especie de trampolin hacia el descubrir de una literatura siempre nueva, desde sus citas cortisimas de autores casi siempre geniales cuyos libros asecho (descubrir a un Borges y un Cortazar), y sus libros en si claro que son como bodegas repletas de imagenes complejamente bellisimas.

Fulvia Fenix vieajando del pasado al futuro, sinitendose a si misma y dejandonos sentir su cuerpo-Escritura, la literatura knorr, Cazar al duende que dicta, Caminar por la playa con mi mejor amigo Johnny Walker, El novio muerto en la biblioteca buscando una respuesta en el cuadro en la pared que tiene una lechuza, Las Emfermeras de gorros blancos y trajes blancos, el sombrero tallado en bakarat volando por los aires, a Girl whit Caleidoscopic eyes, el dedo en la oreja, el troglodita fatigado, lucia en la cocina. La casa de personajes locos que es mi cabeza, a todos los llevo no se si en brazos, no si si arrastrando pero los llevo espero que comodos.

Si alguien tiene un ejemplar de Ojo de pez a la venta por favor comunicarse conmigo...

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escrito por daniel, octubre 26, 2007

esa obra no me gusta para nada es demasiado aburrida y sin gracia...smilies/cry.gif

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escrito por Crlos Luis, noviembre 19, 2007

pues regalamela... a ver que tal...

necesidad para las librerias de trujillo
escrito por andreina nesta, marzo 05, 2008

hola sra ANTONIETA MADRID, queria saludarle para felicitarle x su grandiosa novela no es tiempo para rosas rojas y queria comentarle q en las librerias del estado trujillo esta el escaso de esta novela.
Q posibilidades hay de que esta novela venga a todas las librerias de dicho estado xq en realidad se necesita mucho en los liceos de ciclos diversificados y en la materia de castellano

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