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Aldaba: Pedro Páramo
Grupo Aldaba
- Fecha: Enero, 2007
- Escritor invitado: Rodrigo Blanco
- Obra: Pedro Páramo
- Autor: Juan Rulfo
Pedro Páramo en el Café Arábica
Grupo Aldaba
Escritor invitado: Rodrigo Blanco
(Fecha: 27 de enero de 2007)
Asistentes: Mildred Pineda, Rafael Iribarren, Anna Carolina Díaz, Ángela Santeliz, Iraima Arrechedera y Juan Jorge Blanco.
La historia de un rencor vivo
Todavía estábamos observando el retrato de la pobreza en otro libro, cuando de repente apareció en nuestras manos la obra Pedro Páramo, de Juan Rulfo. Nos trasladamos al México de la provincia, campesino, indígena, revolucionario, para convivir en el espacio de la muerte con personajes que alguna vez tuvieron fe y creyeron en la vida. Ahora desalentados, irónicos, resignados, se aferran a las pasiones del amor y del poder. La trama que gira alrededor de Juan Preciado, quien llega a Comala en la búsqueda de su padre, un tal Pedro Páramo, es la representación de un desaliento y rencor que se ha mantenido en el tiempo. Una historia familiar que a la vez es la de todo un pueblo, pues alberga similares sentimientos. En cuanto al estilo literario, sus páginas se revisten de un criollismo, de un lenguaje particular, cuyo protagonista es el pueblo. También contiene imágenes poéticas que se revelan en gran parte de la obra y la envuelven en misterio, religiosidad, superstición, a pesar de la aparente incredulidad de los habitantes que los convierte en ánimas. Y es que transitar en medio de la oscuridad es una experiencia de interioridad y transformación que marca la existencia. Así, los comalienses nos recuerdan a ese Ulises de Homero que en un pasaje de La Odisea visita el Hades (reino de la muerte), logra bajar y luego asciende para tratar de seguir viviendo, aunque luego de haber visto el rostro de la finitud, ya nada será igual. Todo se desmorona, como le ocurrió a Pedro Páramo reducido a unas piedras que se caen y que alguna vez le dieron forma. Tampoco Juan Preciado, Dorotea, Eduvigis, Justina, Susana San Juan o el padre Rentería escapan a ese destino. Hasta el paisaje resguarda sus emociones, les habla de unos pecados que no fueron perdonados, los alucina con el erotismo, es cómplice de la violencia, pero al final alguien toca la aldaba para indicarles que deben marcharse de las tierras de la Media Luna.
Conociendo a Juan Rulfo
Ya habíamos escuchado el nombre de Juan Rulfo y la curiosidad que despiertan sus obras Pedro Páramo y El llano en llamas, dos textos que, pese a su brevedad, lograron mover los cimientos de la narrativa en Hispanoamérica. Por ello, los aldabianos decidimos leer su obra. Además nos interesó acercarnos a la imagen del escritor, escuchar sus impresiones acerca de su poética, por lo que trabajamos con una entrevista en DVD, concedida en la década del 70 al periodista Joaquín Soler en la Televisión Española (TVE). En la actualidad es un patrimonio de la humanidad. Allí, Rulfo es consultado acerca de su vida y sus creaciones. Se define como extremadamente tímido, pues ya desde niño tenía esa actitud. Fue un ávido lector y escritor desde muy temprano, cuando se inició con el género del cuento.
Más adelante, con la publicación de Pedro Páramo, se cristaliza un texto cuyo protagonista es el pueblo y que amerita ser leído por lo menos tres veces para comprenderlo. Allí el tiempo está roto y es presentado desde diversos puntos de vista. Rulfo trató de reflejar una realidad distinta a la que presenció cuando era niño en la época de la revolución cristera, en Sayula, en el estado de Jalisco, de donde extrajo recuerdos, imágenes que son plasmadas en la novela, pero presentadas como si vinieran de otro mundo, que es la tarea del literato.
También revisamos otras entrevistas aparecidas en la página de ciudadseva.com, en las que se comentan las influencias literarias en Rulfo. Se menciona a Faulkner y a algunos escritores nórdicos como: Knut Hamsun, Boyersen, Jens Peter Jacobsen, Selma Lagerlof que le inspiraron por la descripción de ambientes y paisajes diferentes a los de Latinoamérica.
Con esta perspectiva nos adentramos en el mundo rulfiano, escuchamos su voz, vimos su imagen y leímos sus opiniones presentadas en el ámbito periodístico y audiovisual. Igualmente descubrimos su afición a la fotografía. Era un apasionado del retrato documental, particularmente del pueblo, sus calles, su gente. Muchas de sus fotos en blanco y negro están disponibles en la página www.clubcultura.com.
El encuentro con Rodrigo Blanco
Se trata de un escritor joven, profesor de Letras en la UCV y ganador de varios premios. Le agrada el género de los cuentos y ha incursionado en otras disciplinas literarias. Es un conocedor y estudioso de Rulfo, además de un asiduo relector. Nos sentamos frente a Rodrigo Blanco, quien estuvo a la hora y en el lugar indicado. Tenía muchos temas para conversar, pero quiso escuchar lo que a los aldabianos nos había interesado de Pedro Páramo. Una vez percibida las inquietudes, procedió a reflexionar sobre las nociones de la muerte, la religiosidad, el rencor, como aspectos fundamentales a considerar. Luego cruzó los hilos temáticos con los personajes y la representación de las emociones. Nos llamó la atención sobre los ambientes geográficos en la novela y su relación con los sentimientos de amor, odio, ironía, religiosidad, que son relevantes en varios capítulos. De hecho afirmó: el paisaje es acción.
También nos motivó a releer otras novelas criollistas, en especial las de Venezuela. Se refería a Canaima o a Doña Bárbara de Rómulo Gallegos, con la idea de comparar y notar las diversas estéticas que emergían en nuestra región.
En otro asunto, referido a los aportes de Aldaba, fue significativo: un registro audiovisual de la sesión. Se grabó en vídeo (MiniDV) parte del encuentro con la finalidad de tenerlo como material de apoyo, para segundas lecturas y como testimonio de una cita enriquecedora para el mundo de las letras.
Religiosidad, poder, muerte y pobreza: los temas aldabianos
Haciendo un recorrido por los rostros y las expresiones de los integrantes de Aldaba, así como de sus disertaciones, podríamos ubicar los temas que le interesaron a cada uno. Para Rafael Iribarren los asuntos relativos al poder, la pobreza y la religiosidad son claves en la obra. Tanto que sus observaciones se dirigían por esos tópicos y los entrecruzaba con los personajes que llamaron su atención. Más adelante, Anna Carolina Díaz, Iraima Arrechedera y Mildred Pineda se concentraron en lo religioso. Se añadieron reflexiones en torno al amor y el erotismo. Por su parte, Juan Jorge Blanco también se fijó en la noción de poder, revolución y la descripción de los ambientes de la novela. Y con agudeza silenciosa, Ángela Santeliz revivió los episodios que la habían conmovido desde la primera vez en que leyó la obra. De este modo, los aldabianos se transportaron por lo real, maravilloso, lírico y violento de Juan Rulfo.
Mildred Pineda
| comentarios (7) >> |
escrito por Luis Anibal, mayo 04, 2007
Mis lecturas pudieran dividirse en un antes y un después con respecto a las dos obras de Juan Rulfo. Siento que es imposible que se lo lea sin ser arrastrado por su aire o falta de aire, su atmósfera y su desolación. Es la consecuencia de las revoluciones mexicanas: calaveras, caballos despanzurrados, surcos abandonados y secos, alguna que oitra florecita de maleza. Es un retorño mexicano de Dostoievsky.
escrito por lcapo, junio 14, 2007
A mí nunca se me va a olvidar la frase: mi madre sola, en medio de los cirios, su labios morados, endurecidos por la amoratada muerte.
escrito por SJ, septiembre 05, 2009
hijos de puta esto es pura mierda,imrpriman todo esto,enrrollenlo y metanselo por el culo
.mierda escrito por milcabel, agosto 02, 2010
:-
escrito por KatherynKENNEDY29, julio 18, 2011
I opine that to receive the home loans from creditors you should present a firm reason. However, once I have got a college loan, because I was willing to buy a bike.
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